Información General
- Nombre del vino: MARÈS Tinto Joven
- Variedades de uva: Coupage entre Syrah, Merlot, Mantonegro, Callet y Gargollassa
- Denominación de Origen Pla I Llevant – Mallorca
- Producción: Aproximadamente 5000 botellas
- Información de alérgenos: bajo nivel de sulfitos añadidos
Autenticidad, fruta y alma isleña
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El Marès Tinto Jovenes un vino que celebra la expresión más pura y directa del viñedo mallorquín. Elaborado con un coupage de variedades autóctonas como Mantonegro, Callet y Gargollassa, junto a las tradicionales Merlot y Syrah, este tinto joven refleja frescura, fruta y carácter mediterráneo sin artificios.
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La vendimia se realiza de forma manual y selectiva, eligiendo únicamente los racimos que alcanzan el punto óptimo de maduración. Una vez en bodega, la uva pasa toda una noche en cámara de frío, reduciendo su temperatura para preservar los aromas más delicados y evitar oxidaciones prematuras.
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Antes de la fermentación, los racimos pasan por una mesa de selección, donde se eliminan aquellos que no cumplen con los estándares de calidad. La uva no se estruja, lo que permite que las pieles lleguen enteras al depósito, favoreciendo una fermentación más suave y respetuosa, que potencia los aromas varietales y la expresión frutal.
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Cada variedad aporta su esencia al vino final:
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La Mantonegroofrece fruta roja fresca y un carácter típicamente mallorquín.
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La Calletsuma ligereza, acidez equilibrada y un perfil herbáceo muy mediterráneo.
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La Gargollassaaporta elegancia, mineralidad y un toque floral.
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La Merlotredondea el conjunto con suavidad y fruta negra madura.
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La Syrahañade intensidad, color y un punto especiado que da profundidad al vino.
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El resultado es un tinto joven, afrutado, fresco y fluido, ideal para disfrutar en cualquier ocasión. Como todos los vinos de Bodegas Bordoy, el Marès Tinto Joven se clarifica con proteína de levadura, lo que lo convierte en un vino apto para veganos, sin renunciar a la calidad ni al respeto por el entorno.
Notas de Cata
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El Mares Tinto Joven una expresión vibrante del paisaje mallorquín. Desde el primer vistazo, su color rojo cereza con reflejos violáceos ya transmite frescura y vitalidad, como una tarde de verano en la isla.
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En nariz, el vino se abre con una explosión de frutas rojas frescas: fresa, cereza, frambuesa… todo envuelto en un delicado perfume floral y un sutil fondo de hierbas mediterráneas. Es un vino que no esconde nada, que se muestra tal como es: directo, alegre y auténtico.
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Cada variedad en su coupage aporta una pincelada única a este cuadro tan mallorquín. La Mantonegro, con su carácter suave y especiado, aporta estructura sin perder ligereza. La Callet, siempre fresca y con una acidez viva, da al vino ese nervio que lo hace tan fácil de beber.
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La Gargollassa, una variedad casi olvidada y ahora recuperada, añade elegancia y un toque floral que eleva el conjunto. A estas se suman la Merlot, que redondea el vino con su fruta madura y taninos amables, y la Syrah, que aporta un fondo especiado y una mayor profundidad sin robar protagonismo a las variedades locales.
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En boca, el Mares Tinto Joven es ágil, jugoso y equilibrado. Su paso es ligero pero con carácter, con taninos suaves y una acidez que refresca y alarga el final. Es un vino que invita a la conversación, a la comida compartida, a los momentos sin prisa.
Maridaje
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El Mares Tinto Joven encuentra su mejor expresión cuando se sienta a la mesa junto a la cocina tradicional mallorquina. Su carácter fresco, frutal y desenfadado lo convierte en un compañero ideal para platos que, como él, nacen del respeto por la tierra y la sencillez bien entendida.
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Imagina una tarde templada en la isla, con una copa de Mares en la mano y un plato humeante de sopas mallorquinas delante. El vino, con su acidez viva y su perfil ligero, refresca el paladar entre cucharadas de pan moreno, col, tomate y pimiento, realzando los sabores humildes y profundos de este guiso ancestral. La fruta roja del vino se entrelaza con las notas vegetales del plato, creando una armonía natural y reconfortante.
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Más adelante, una coca de pimientos recién salida del horno ofrece su base crujiente y su capa de pimientos asados dulces y brillantes. Aquí, el Mares despliega toda su juventud: su frescura limpia el paladar del aceite de oliva, mientras que sus notas frutales y florales se funden con la dulzura caramelizada del pimiento, en un bocado que sabe a verano mediterráneo.
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Y para cerrar, un clásico de la sobremesa mallorquina: queso curado con dulce de membrillo. El contraste entre el salado del queso y el dulzor del membrillo encuentra en el Mares un puente perfecto. Su ligereza y su fruta fresca equilibran la intensidad del queso y suavizan el dulzor del membrillo, dejando un final limpio, elegante y lleno de sabor.