Ir al contenido principal

Información General

  • Nombre del vino: FERMANÇA Negre
  • Variedades de uva: Coupage entre Syrah, Callet y Gargollassa
  • Denominación de Origen Pla I Llevant – Mallorca
  • Minimo 12 meses de crianza en barricas de roble francés de 225L y 500L
  • Años de guarda: 2 -6
  • Producción: Aproximadamente 1500 botellas
  • Información de alérgenos: bajo nivel de sulfitos añadidos
  • El Fermança Tinto Crianza
    es un vino que nace del respeto por la tierra y de una elaboración precisa que busca preservar la esencia de cada variedad. Su proceso comienza con una doble selección rigurosa: primero en el viñedo, donde se vendimian manualmente solo los racimos óptimos para este vino y después en bodega, donde se realiza un segundo triaje para asegurar una calidad impecable.
  • Una vez seleccionadas, las uvas de Syrah, Callet y Gargollassa se vinifican por separado, permitiendo que cada una exprese su carácter varietal sin interferencias. Antes de la fermentación, la uva se enfría en cámara a 3 °C, lo que permite una fermentación controlada desde el inicio y ayuda a preservar los aromas más delicados.
  • Además, no se estruja, lo que permite que las pieles lleguen enteras al depósito, favoreciendo una extracción suave y respetuosa.
  • La fermentación se realiza en depósitos de acero inoxidable, con temperaturas controladas y remontados suaves, buscando extraer taninos finos y aromas frescos. Una vez finalizada, cada variedad pasa a barricas de roble francés de 250 y 500 litros, donde realiza su crianza durante un mínimo de 12 meses.
  • Este formato de mayor volumen permite una microoxigenación más lenta y equilibrada, respetando la fruta y aportando complejidad sin enmascarar la identidad varietal.
  • La Callet, con su perfil delicado y terroso, aporta elegancia y frescura; la Gargollassa, más floral y estructurada, añade profundidad y singularidad; y la Syrah, con su fruta madura y taninos redondos, completa el ensamblaje con cuerpo y armonía.
  • El resultado es un tinto equilibrado, con alma mallorquina, que combina tradición, innovación y un profundo respeto por las variedades que lo hacen único.

Notas de Cata

  • El Fermança Tinto Crianza se presenta con un color rojo cereza profundo, con reflejos granates que delatan su paso por barrica y su evolución pausada. En nariz, es un vino que se abre con serenidad, desplegando una aromática compleja y envolvente: aparecen primero notas de fruta negra madura, como ciruelas y moras, seguidas de sutiles matices de especias dulces, cacao y un fondo balsámico que aporta frescura.
  • A medida que se oxigena, emergen los rasgos más distintivos de sus variedades: la Callet aporta una delicada rusticidad, con notas terrosas y de sotobosque; la Gargollassa, más floral y refinada, deja entrever aromas de violetas y hierbas mediterráneas; mientras que la Syrah redondea el conjunto con su fruta jugosa y un toque de regaliz.
  • En boca, el vino es estructurado pero fluido, con taninos pulidos y una acidez equilibrada que le da nervio y alarga su recorrido. La crianza en barricas de 500 litros se percibe en una textura sedosa y un fondo tostado muy sutil, que acompaña sin dominar. El final es largo, elegante, con ecos de fruta madura, especias suaves y una mineralidad que recuerda su origen isleño.

Maridaje

  • El Fermança Tinto Crianza, con su complejidad aromática, taninos pulidos y fondo especiado, encuentra su mejor expresión en la mesa junto a platos mallorquines de sabor profundo y elaboración tradicional.
  • Uno de los maridajes más evocadores es con un tumbet con cordero al horno. La jugosidad de la carne y la dulzura de las hortalizas asadas se funden con la fruta madura y los toques tostados del vino, mientras que la acidez natural del Fermança equilibra la untuosidad del plato y realza cada capa de sabor.
  • Otro acompañamiento ideal es la porcella rostida (cochinillo asado), un clásico de celebraciones mallorquinas. Su piel crujiente y su carne tierna encuentran en la crianza en barrica del vino un contrapunto perfecto: la Callet y la Gargollassa aportan frescura y elegancia, mientras que la Syrah sostiene la estructura del maridaje con cuerpo y redondez.
  • Y para una opción más rústica y de temporada, el frit de matances —un salteado de carne, hígado, patata y verduras típico de las matanzas— se convierte en una experiencia gastronómica intensa cuando se acompaña del Fermança. Sus notas especiadas y su fondo balsámico armonizan con los sabores profundos del plato, sin perder la identidad varietal que lo hace tan mallorquín.